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Tejido Adiposo

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El tejido Adiposo se define al tejido adiposo como "una forma especializada de tejido conectivo compuesto por celulas almacenadoras de lípidos (adipocitos) en intima relación con un rico lecho vascular". Es importante destacar que cuando el adipocito es el principal tipo de célula presente en el organismo es llamado tejido adiposo.

Es uno de los tejidos más abundantes y representa alrededor del 15-20% del peso corporal del hombre y del 20 al 25% del peso corporal en mujeres. Los adipocitos almacenan energía en forma de triglicéridos. Debido a la baja densidad de estas moléculas y su alto valor calórico, el tejido adiposo es muy eficiente en la función de almacenaje de energía.

El tejido adiposo se clasifica en adiposo unilocular y el tejido adiposo multilocular, de acuerdo a las características de las células que lo constituye.

Estructura del AMP Quinasa

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Es una enzima trimérica

Compuesta de una subunidad-α catalítica y de subunidades no catalíticas β y γ.

Genes que codifican las isoformas

Subunidades α y β (α1, α2, β1 y β2)
  • La mitad del N-terminal de las subunidades α tiene un dominio catalítico típico de cinasa serina/treonina
  • La interacción con las subunidades β y γ se realiza con la mitad del C-terminal de las subunidades α.
Subunidad Y (γ1 - γ3)* Tiene un dominio de unión para el glicógeno.



LIPOGÉNESIS Y LIPOLISIS

Se denomina lipogénesis a la síntesis de triglicéridos a partir de glicerol y ácidos grasos. El exceso de ácidos grasos en la sangre es removido por la piel y ella se almacena dentro de células conocidas como adipocitos (células almacenadoras de grasa). Este almacenamiento ocurrirá bajo la forma de grasa.

La Lipólisis es la hidrólisis de los triglicéridos en esos mismos constituyentes. Cuando la sangre está con concentración de glucosa por debajo de lo normal, ella recibe glucosa del hígado resultante de la fractura del glucógeno. El hígado, a su vez, para mantener su nivel de glucógeno estable, retira ácidos grasos de la sangre, transformándolos en glucógeno. Cuando la sangre, que tuvo los ácidos grasos removidos por el hígado, llega hasta la piel, fractura la grasa almacenada en sus adipocitos.

Los factores que influencian la lipólisis y la lipogénesis son: ingestión calórica, gasto energético, hormonal, sicológicos, socio-familiares y hereditario.










ACTIVADORES DEL AMPK



LEPTINA

Estructura: hormona de 146 aa, se produce a partir de un precursor de 167 aa, con una secuencia señal de 21 aminoácidos que se separan antes de que la leptina pase a la sangre; es estructuralmente similar a la interleucina-1.

Síntesis y Secreción: es producida principalmente, pero no exclusivamente por el tejido adiposo (en proporción a la grasa corporal). Nuevas evidencias demuestran que la placenta, el músculo esquelético y posiblemente el fundus gástrico son sitios adicionales de síntesis. También puede ser secretada por células inmunocompetentes y endoteliales. La secreción es pulsátil y esta modulada por diversas hormonas; entre quienes aumentan su producción se encuentran los glucocorticoides, la insulina, interleucina-1 y factor de necrosis tumoral-; en tanto las que atenúan su expresión son la testosterona y las hormonas tiroides.

Receptor: son denominados Ob R, pertenece a la familia de los receptores de citoquinas. La unión de la leptina al receptor induce la dimerización del receptor.

Existen varias isoformas del receptor de leptina y se encuentran distribuidos por casi todos los tejidos:

Los receptores más largos (OB-Rb) predominan en hipotálamo y sus funciones consisten en mediar las acciones de laleptina a nivel del SNC. Presentan dominios extracelular, transmembranal e intracelular, lo que indica una posible función de transducción de la señal al interior de la célula.

Las formas cortas (OB-Ra, OBRc, OB-Rd y OB-Rf) se localizan además del hipotálamo en tejidos como el cerebro, riñones, pulmones, tejido adiposo, hígado, páncreas, endotelio y corazón. Carecen de dominio intracelular y sus funciones se han relacionado con el transporte, depuración de la leptina y con la regulación del sistema inmune, entre otras.

 El receptor más pequeño, la isoforma OB-Re, carece de dominio intracelular. Parece probable que este receptor, al ser una forma soluble, esté relacionado con el transporte de leptina en plasma y a través de la barrera hematoencefálica.

Mecanismo de Acción: La activación del receptor produce la transducción de señal a través de la vía Janus kinasa (JAK) /y el activador del camino de la trascripción (STAT), con activación del factor de transcripción nuclear c-fos. La leptina también aumenta la actividad del fosfatidil inositol 3 quinasa (PI-3K) desencadenando señales que parecen ser importantes en la modulación de los efectos de las leptina sobre la insulina. Se ha propuesto que también activa la vía de la Proteín-Kinasa A de forma directa.












ADIPONECTINA

Estructura: Es una proteína de 244 aminoácidos (aa), producto del gen apM1, el que está expresado en el tejido adiposo en forma específica y muy abundante. Pertenece a la superfamilia del colágeno, tiene una estructura homóloga con los colágenos VIII y X y con el factor de complemento C1a-like. En sangre se observan la forma fAdiponectina o forma intacta y la gAdiponectina o globular.

Síntesis: Es Sintetizada por el adipocito del tejido visceral, inducida durante la diferenciación del mismo. Se ha demostrado que las variaciones a nivel plasmático de adiponectina están influenciadas por el tejido adiposo visceral más que por el tejido adiposo subcutáneo.

Secreción:  Estimuladores: insulina, IGF-1(insulin growth factor 1), PPAR (peroxisome proliferator activated nuclear receptor y el LRH-1 (liver receptor homolog-1). Los dos últimos por activación de la trascripción del gen de adiponectina.

 Inhibidores: TNF-, resistina, leptina, glucocorticoides y ghrelina. Los dos últimos por inhibición de la expresióngenética.

Receptor y mecanismo de acción: Adiponectina actúa a través de 2 tipos de receptores denominados adipo R, los que se hallan ampliamente distribuidos, incluso en cerebro. Adipo R1 muy abundante en músculo esquelético y adiposo R2 expresado mayormente en hígado. Ambos incrementan la fosforilación de la AMP-quinasa (AMPK), una enzima que tiene un rol en las acciones que aumentan la sensibilidad a la insulina y es la responsable directa o indirecta de las acciones de la adiponectina. La AMPK es un sensor de la energía intracelular, que es activada en forma fisiológica por la adiponectina y el ejercicio.

Acción



Músculo esquelético: Aumenta la fosforilación de la tirosina del receptor de insulina y del sustrato del receptor de insulina-1(IRS-1) lo que favorece la insulinosensibilidad. Aumenta la captación de glucosa, por estimulo de GLUT-4, aumenta la producción de lactato. Se produce la fosforilación de la enzima Acetil-CoA Carboxilasa y con ello su inhibición; lo que favorece la -oxidación de los AGL. Incrementa la actividad del PPAR- induciéndose aun más la oxidación de los AGL.

Hígado: Regula dos enzimas clave para la gluconeogénesis como la Fosfoenol-piruvato-carboxi-kinasa y la Glucosa 6-fosfatasa, por lo que produce descenso de los niveles glucémicos.

Tejido adiposo: Regula positivamente la acción de la LPL-1, por lo que aumenta el catabolismo de las PRTG.

Endotelio vascular: inhibe la expresión de moléculas de adhesión (VCAM e ICAM). Activa la enzima Oxido Nítrico Sintetasa (NOS), produciendo la formación de óxido nítrico (ON). Inhibe la inducción del factor nuclear kappa beta (NFkB) por parte del factor de necrosis tumoral-. Suprime la expresión de diferentes factores de crecimiento, lo cual impide la proliferación y migración de células del músculo liso vascular. Además inhibe la expresión del receptor scavenger y consecuentemente la transformación de macrófagos en células espumosas.





La oxidacion de acidos oxidación de los ácidos grasos de cadena larga a acetil-CoA es la vía central de aporte de energía en los animales, muchos protistas y algunas bacterias. Los electrones removidos durante la oxidación de los ácidos grasos es donada a la cadena respiratoria en la mitocondria para generar ATP y el acetil-CoA producido a partir de los ácidos grasos es completamente oxidado a CO2 vía el ciclo del ácido cítrico.


En algunos organismos, el acetil-CoA producido por esta vía tiene destinos alternativos. En los vertebrados, puede ser convertido en el hígado a cuerpos cetónicos, que son combustibles hidrosolubles que el cerebro y otros tejidos utilizan cuando la concentración de glucosa en sangre disminuye. En las plantas vasculares, elacetil-CoA funciona principalmente como precursor biosintético y sólo en segundo lugar como combustible. A pesar de que el camino oxidativo de los ácidos grasos varia entre especies, es esencialmente el mismo.
La estrategia bioquímica para la oxidación de los ácidos grasos fue completamente entendida hasta que el uso de técnicas novedosas para la purificación de enzimas y el uso de radioisótopos fueron perfectamente controlados.
En 1904 Franz Knoop describe la oxidación de los ácidos grasos
En 1950 E. Kennedy y A. Lenhinger describen la activación de los ácidos grasos

















Receptores del tejido adiposo
La gran cantidad de receptores para distintos estímulos, explican la sensibilidad y adaptación del tejido adiposo a las múltiples circunstancias metabólicas. Los receptores mejor conocidos son:

1. Receptores a la insulina. Poseen actividad antilipolítica, su activación disminuye la concentración intracelular del AMP cíclico. Su sensibilidad es distinta para los diferentes territorios del tejido adiposo.

2. Receptores adrenérgicos. Conjuntamente con los receptores a la insulina son los más significativos en el metabolismo del tejido adiposo. Estos receptores corresponden a los subtipos α y ß, existiendo 3 subsubtipos de α1 (1A 1B 1D; 3 de α2 (A,B y C) y 3 de ß (ß1, ß2, ß3) . La acción de la noradrenalina es más intensa sobre los receptores α1 y ß1 que sobre los α2 y ß2. Mientras que la adrenalina tiene mayor afinidad por los α2 que por losß2 . Los receptores α2 tienen acción antilipolítica, mientras que los ß1 y ß2 son lipolíticos. El efecto de las catecolaminas sobre el tejido adiposo dependerá del balance funcional entre sus receptores α y ß, que puede ser modificado por la obesidad, ayuno, diabetes, hipertiroidismo, etc. En los humanos se ha demostrado recientemente la existencia del receptor ß3 en los tejidos adiposos blanco y pardo, vesícula biliar e intestino. El tejido adiposo omental de los sujetos obesos, al ser estimulado con noradrenalina presenta una lipolisis mayor que en los no obesos, asociada con un incremento de la sensibilidad del receptor ß3 y una menor sensibilidad de los α2, explicando el mayor turnover de ácidos grasos de la grasa visceral. En el tejido adiposo subcutáneo abdominal de los obesos la lipolisis es menor que en la grasa visceral, debido a que posee una mayor densidad de receptores α2. Además con respecto a los individuos normales, en la grasa subcutánea abdominal de los obesos se demostró una reducción del 70% de la densidad de los receptores ß2.

3. Receptores a los glucocorticoides. Modifican la respuesta de otros receptores a sus hormonas efectoras, participando por este mecanismo en el metabolismo y distribución del tejido adiposo. Modulan permisivamente a los receptores ß2 del tejido adiposo. En la grasa periférica estimulan la lipolisis, mientras que en la grasa central favorecen la lipogénesis.

4. Receptores acoplados a Gi. Son receptores acoplados al GTP 10 , con efecto antilipolítico. A este tipo de receptores se ligan la adenosina, la prostaglandina E2, el polipéptido YY y el neuropéptido Y.

5. Receptores a la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Su importancia es desconocida, aunque se sabe que durante el primer año de vida la TSH es la principal hormona lipolítica.

6. Receptores a la hormona de crecimiento (STH). La STH tiene acciones lipolíticas modificando la respuesta de otros receptores a sus hormonas específicas. En la grasa visceral de los varones aumenta la acción lipolítica de la testosterona. En los acromegálicos, el tejido adiposo se hace marcadamente insulino-resistente.

7. Receptores a las hormonas tiroideas. Las hormonas tiroideas tienen efecto lipolítico sobre las células adiposas, aumentando la respuesta ß adrenérgica a las catecolaminas.

8. Receptores a las hormonas sexuales. En el tejido adiposo se encuentran receptores a andrógenos y estrógenos (aunque estos últimos en concentración fisiológicamente insuficiente). En los preadipocitos y adipocitos se ha demostrado un receptor a los andrógenos, evidenciando una correlación entre el desarrollo adipocitario y el estado hormonal. El receptor para los andrógenos es más abundante en la grasa profunda que en la superficial, explicando así alguna de las diferencias funcionales entre estos tejidos. La progesterona actuaría a través del receptor a los glucocorticoides ya que no ha sido identificado un receptor para esta hormona.

9. Miscelánea. Se han descripto receptores a las IGF-I y II, a la colecistoquinina, al glucagon, a la secretina y a la ACTH, aunque no se conoce bien su rol funcional.



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Bibliografía =D

Sanchez Muñoz, Fausto y otros. Adipocinas, tejido adiposo y su relacion con células del sistema inmune. Gaceta Medica de México, vol 141, Nº6, 2005.
De Pablo Velasco, Pedro Luis y otros. Significado clínico de la obesidad abdominal. Revista Endocrinología y Nutrición. Vol 54, Nº 5, 2007.
Moreno M.J y otro. El tejido adiposo: órgano de almacenamiento y órgano secretor. Anales Sis San Navarra, Vol 25, suplemento I, 2002.

http://bq.unam.mx/~evazquez
http://jasn.asnjournals.org/cgi/content/full/16/8/2395
http://www.nature.com/cdd/journal/v13/n1/abs/4401713a.html


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